Si mi gusto gustara del gusto que gusta tu gusto, entonces tu gusto gustaría del gusto que gusta mi gusto, pero como mi gusto no gusta del gusto que gusta tu gusto, entonces tu gusto no gusta del gusto que gusta mi gusto…. te gusto.


Parra tenía una perra y Guerra tenía una parra. La perra de Parra subió a la parra de Guerra. Guerra pegó con la porra a la perra de Parra, y Parra le dijo a Guerra, “¿por qué has pegado con la porra a la perra de Parra? Y Guerra le contestó “Si la perra de Parra no hubiera subido a la parra de Guerra, Guerra no hubiese pegado con la porra a la perra de Parra”.


Doña Panchívida se cortó un dévido con el cuchívido del zapatévido. Y su marívido se puso brávido porque el cuchívido estaba afilávido.


Doña Trico Tricotosa tricotaba sin parar, con su triqui, triqui, traque, con su triqui, triqui, tran.


Venancio vendía bonitas boinas, bonitas, baratas, embalaba baberos, bolillos, botas bellas y boinas buenas.


Un cojo salió corriendo otro cojo lo cogió si un cojo coje otro cojo cuantos cojos cojo yo.


Favor con favor se paga, favor con favor pagaré, me favoreciste y te favorezco, favoreciéndome te favoreceré.


Luengas lenguas hacen falta para no trabalenguarse, el que no tenga una lengua luenga, bien podrá desesperarse.


Aunque son juegos recreativos aprendidos en la niñez, los trabalenguas para adultos son muy usados para mejorar la práctica profesional. Desde políticos, actores o hasta incluso curas los usan para mejorar sus habilidades verbales. Entérate cómo funcionan los Trabalenguas para adultos.

Al combinar la aliteración, es decir, la repetición de un sonido a lo largo de un texto con palabras de difícil pronunciación nos aseguran el mejoramiento de nuestra dicción. Los trabalenguas para adultos no son solo juegos ligeros de palabras, lo cierto es que muchas veces tienen un alto nivel de complejidad.

Estudios recientes realizados en la Universidad de California demostraron que el cerebro se confunde cuando debe coordinar la articulación de las palabras en los casos donde el movimiento ejercido por los músculos de la cara o lengua es mínimo y repetitivo. Esto explica por qué nos equivocamos tanto al tratar de decir un trabalenguas.

El conflicto entre nuestro cerebro y los músculos que debemos gesticular para pronunciar, ocurre cuando el cerebro no reconoce cuál es la palabra que debemos decir, y esto pasa porque todas las palabras que hemos venido pronunciando son iguales o similares.

Es común entrar a las prácticas actorales, sobre todo de teatro y encontrarnos con profesionales de las artes escénicas modulando de forma exagerada mientras repiten algún trabalenguas, lo mismo ocurre muchas veces mientras un miembro de la iglesia está ensayando su discurso. Los trabalenguas ayudan a conectar la motricidad de la lengua con los sonidos, así como también a ejercitar los músculos de la cara que intervienen en la pronunciación.

La buena pronunciación no es la única ventaja de los trabalenguas para adultos, estos además estimulan la memoria y te ayudan a aprender otros idiomas. En el caso de los trabalenguas en inglés, te ayudan a aclarar las diferencias entre esas palabras que parecen sonar igual debido a que su escritura es muy parecida, pero que una pequeña modificación en la pronunciación, casi imperceptible, les cambia por completo el significado.

Los trabalenguas para adultos son un reto divertido que nos ayudan a mejorar nuestras habilidades verbales, enriquecer el vocabulario y estimular nuestra memoria.